La vida con la medicación es un velo; sabes que te hace un poco indiferente. Toda mi vida he estado acostumbrada a emocionarme,a vivir con pasión todos mis sentimientos: tanto los buenos como los que pueden destruirme. Con la medición destruyo a Hyde pero también a Jekyll; dejo de emocionarme con una película, incluso las desgracias de los demás me dan igual.
He dejado de medicarme desde hace un mes y ahora lloro hasta con las noticias. Veo el mundo como en realidad es, un lugar lleno de dolor. Me siento viva ahora que no estoy adormecida y todo lo que siento es melancolía. Como es posible sentir tanto dolor en un cuerpo complemente sano. Esto es la prueba de que dios no existe y si existe es un ser cruel. Intento salir de casa pero no puedo levantarme de la cama. Ha pasado un mes. Peso 45 kilos y no puedo morir asi. No lo permitiré, !piernas responded! grito pero pasan dos días y no puedo levantarme del suelo.
Esto es lo que soy, mi real yo… quiero contárselo a alguien, para quitarme un poco de peso pero sería egoísta quitarle la alegría a alguien. Prefiero que mi mejor amiga piense que me he olvidado de ella a escuchar su lástima. Me dirá «Tienes que levantarte y hacer cosas. Yo también tuve lo tuyo pero me curé con mi voluntad», soy un aura maligna por más que haga el bien no compensa la incapacidad de vivir así. Me quemo con un mechero y apreto para no gritar solo para comprobar que aún existo.

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