Hoy en mi cotidiana busca de información encontré un articulo bastante ofensivo (desde mi punto de vista) dónde se supone daban unas pautas acerca de cómo tratar a una persona con el trastorno limite de la personalidad (tlp). El articulo estaba totalmente enfocado más a cómo amaestrar un perro que a comprender a un ser querido que padece esta dolencia.
Consejos como «no les dediques mucho tiempo», «no te impliques emocionalmente con aquellos monstruos» «no caigas en sus intentos de llamar la atención» «llama a la policia para que le internen en un centro psiquiátrico si te habla de suicidio, pero jamás intentes implicarte o hacerle sentir mejor porque te llevaran a su terreno» «amenaza con dejar de hablarles si continúan con su actitud negativa».
No tengo palabras para expresar lo indignada que me sentí al leer aquellas afirmaciones dónde el paciente con personalidad borderline es tratado como si no fuera humano sino un tipo de ser totalmente predecible, cual perro de competición, que responde a patrones idénticos, es algo similar la teoría de Estímulo-respuesta de Pávlov que todos conocemos (o sino buscad en google).
La mente humana es muy compleja, más que una simple reacción acto reflejo.
Escribiré a continuación un articulo de verdad, aunque pareciera que no voy a serlo, trataré de ser lo más objetiva posible respecto a esto aunque yo misma sufra este trastorno.
COMO REALMENTE DEBERÍAS TRATAR A UNA PERSONA CON EL TRASTORNO LIMITE DE LA PERSONALIDAD TENIENDO EN CUENTA MI HISTORIA?
Sé que puede ser frustrante tratar con uno de nosotros porque podrías sentir que cualquier cosa que hagas o digas es inútil y sólo empeorará la situación, aunque a veces podemos ser crueles y desconfiados, en el fondo, aunque sea difícil de creer no es nuestra intención.
Si tienes un amigo, familiar o pareja con esta enfermedad hay algunas cosas que mereces saber antes de lanzar cualquier prejuicio y errar más.
Nosotros generalmente vivimos en un bucle, como los veteranos de la guerra, vivimos situaciones traumaticas de nuestro pasado una y otra vez, en cierta forma es cómo si sufriéramos estres post traumatico, ya sé que no es exactamente lo mismo, pero no encuentro las palabras correctas para explicar que es lo que realmente pasa por nuestra mente. De repente una palabra dicha con buena intención, nos traslada (de manera subconsciente) a un pasado traumatico que muchas veces ni recordamos, generalmente son situaciones de abandono y abuso. Personas con un pasado feliz y una familia estructurada pueden desarrollar el trastorno limite de la personalidad? Mi respuesta es que si, según muchos estudios gran parte de este trastorno es genético, pero se desencadena en cualquier momento de la vida, lo normal es que suela ser en la niñez o en la adolescencia, pero también muchos adultos pueden desarrollarlo, es como si estuviese latente en nuestro cerebro esperando para surgir y apoderarse de nuestros pensamientos.
No es raro que sean personas bastante inteligentes y no lo digo por mi, sino por la gente que me comenta, todos han estudiando varias carreras, se interesan por aprender y al parecer tienen un coeficiente intelectual superior a la media. No quiero decir que los TLP seamos genios, ni mucho menos, sólo digo que no somos discapacitados intelectuales, todo lo contrario, nuestro problema radica en que nunca aprendimos a enfrentar nuestras emociones.
Os contaré, mi hermano, mi hermana y yo vivimos la misma infancia, pero yo desarrollé depresión desde muy niña (digamos 6 años), sufría bullying por ser demasiado «lista», demasiado «fea», demasiado «rara», luego en casa las cosas no iban mejor, mi padre abandonó a mi madre cuando yo tenia 5 años (mi hermano 3 años y mi hermana 2). Ella estaba desbordada, años después cuando yo ya era una mujer adulta yendo a terapia de grupo conmigo fue diagnosticada como bipolar tipo 1 (pero pertenece a una iglesia evangelista y simplemente piensa que esas crisis son cosas del demonio), entiendo que su vida era demasiado complicada entonces; con 3 hijos, trabajando todo el día y cuidando de la casa, tenia que dejarnos al cuidado de personas desconocidas que nos hacían daño, sobre todo a mi que era la mayor. La verdad no recuerdo mucho, sólo que tenía que encargarme de la casa como si fuera una mujer mayor, cuidar a mis hermanos, llevarlos a la escuela, que una vez un muro se derrumbó encima de mi hermano mientras yo lo cuidaba y estuvo en coma bastante tiempo, estuve muy asustada y me culpé demasiado por aquello. Mi Madre me pegaba si no había realizado las labores del hogar por estar jugando, me pegaba mucho, cada vez por razones más incomprensibles, a veces decía que quería matarme y me golpeaba la cabeza contra la pared o me la pisaba poniéndola en el suelo, me tiraba del cabello hasta hacerme gritar del dolor, a veces sangraba mucho, no sé si alguna vez perdí la consciencia, esa parte de mi vida es demasiado borrosa en mi mente. Mis hermanos recibían incluso peores castigos sobre todo mi hermano que era travieso, hiperactivo siempre estaba haciendo cosas malas a los demás incluso alguna vez me pareció que era un poco psicópata.
La vida era así hasta que cumplí 7 años y vino mi abuela a visitarnos y le rogué llorando que me llevara con ella, mi madre no se opuso, así fue como me fuí a otro pais con mi abuela…empezó otro infierno, aunque yo creia que era mi salvadora pues era buena conmigo comparada con mi madre una santa, pero vivíamos en una casa donde entraban y salían familiares a visitarnos, muchos de ellos hombres, mi abuela, estaba cuidando a su madre que estaba demasiado anciana y enferma, entonces sufrí abusos sexuales de algunos de esos familiares que iban y venían y me veían como un delicioso manjar que jamás diría una palabra, los pedofilos existen y yo puedo dar fé que son muchos más de los que se creen, dejar solo a un niño con un adulto (mayormente hombres) es una lotería, al menos en mi caso, siempre encontraba pedofilos, que sólo veían a una niña sin padres de la cual podrían abusar facilmente. Empecé a pensar en el suicidio con 8 años, en mi nueva escuela se reían de mi por cualquier cosa, me empujaban, me llamaban fea y se reian porque era increiblemente torpe para todo sobre todo para los deportes y juegos de equipo, despistada, siempre como en otro mundo, con una gran dificultad para mantener el equilibrio de mi cuerpo, cayendo siempre, me avergonzaba de no ser capaz de hablar, de jugar con los demás niños porque nunca entendía los juegos, cualquiera habría dicho que era autista, nunca hablaba. Sin embargo era la mejor de mi clase excepto en exposiciones frente al resto de la clase, pero mis profesores empezaron a comprender, me enviaban al psicólogo de la escuela. Si me preguntaban algo y habían mas de dos personas alrededor me ponía tan nerviosa que estallaba en llanto, dejada de lado, olvidada por mi madre de la cual no supe nada después de 3 años.
Cuando volví a ver a mi madre pensé que sería mejor, yo ya tenía 10 años, pero mi vida era una mierda, con 10 años tenia los pechos de una adolescente de 15 años o mas, siempre estaba avergonzada, huyendo de pedofilos, me convertí en una paranoica sentía que todos los hombres querían abusar de mi, dejé de tener contacto con cualquier hombre, y empece a tener relaciones homosexuales con mis compañeras y primas. Nunca le conté a mi madre todo lo que me pasaba sexualmente porque me sentía culpable, porque en el fondo me gustó, estaba corrupta y ya no había paso atrás. Me convertí en una obsesa de la masturbación, me masturbaba viendo fotos de mujeres desnudas sobre todo, o pensando en mujeres. Jamás me sentí sexualmente atraída por un hombre, pero si romanticamente, pero en mi ensoñación; mi idea romántica de estar con un hombre era abrazarlo, tocarnos las manos sin embargo el sólo imaginarme el sexo con hombre me parecía sucio, tenia terror, pánico. De todas formas, decían que era fea, asi que nunca tuve pretendientes, excepto los pedofilos de los que anteriormente hablaba, a los niños de 10 años no les gustaban las chicas con pechos, simplemente se burlaban de mi por ser distinta.
Bueno, basta de hablar de la escuela, volvamos a casa, estaba allí mi madre prometiendo que iba a cambiar pero no, seguía siendo la misma «loca», maltratadora, así que por temporadas volvi a vivir con mi abuela, con mis tíos, hasta que se aburrían de mi por ser una niña «rebelde» y me enviaban con mi madre de nuevo, peleaba mucho con mis hermanos, pero mi hermana…. ella era insoportablemente feliz, tan optimista, no era muy lista, de hecho era la única de nosotros que no destacaba en sus estudios.- mi hermano era definido como un engendro del mal pero ahora es un notable ingeniero en electrónica-. Mi hermanita era la persona más cariñosa del mundo todo el mundo la quería, carecía de la timidez que siempre me caracterizó, a todos abrazaba, era un personaje antagónico a mi, no puedo expresar con palabras lo buena que era a pesar de lo amargada que yo estaba. A los 12 años empezaron a interesarme los chicos y las chicas las mandé a la mierda, ya no sentía nada.
Por casualidad a mi hermana y mi nos gustaba el mismo chico, el tenia 11, yo 12 y mi hermana 9. Era evidente que se fijaría en mi (pensé yo) me vestía todos los días con mi mejor ropa, me pintaba como una mona, y me sentaba en los columpios que estaban en frente de mi casa (tenia que cruzar una autopista sin puente para llegar hasta ahí) mi hermana siempre venía conmigo y otra amiga, todas decíamos que era el chico más guapo del mundo) lográbamos hablar con el algunas veces si cruzábamos la autopista justamente a las 6pm cuando salía del colegío y cruzaba por ese mismo parque para ir a su casa. Que estúpida infancia!, dentro de toda mi desgracia me hacía feliz ver a ese niño 5 minutos cada día, sentía que me miraba y creía que era la chica más bonita del planeta. Empece a sentir repulsión asi mi hermana porque siempre quería estar conmigo, pegada a mi, imitandome, mimetizada conmigo, no tengo una mejor forma de contar esto pero un día por irme sin ella al parque porque me avergonzaba de ella… escuché un estruendo, un autobus que frenaba fuertemente, sentí curiosidad, siempre me gustaba ir a ver los accidentes de trafico pero está vez alguien gritó el nombre de mi hermana y yo no pude ir a ver, no pude, la gente gritaba «tu hermana, corre», yo no pude hacer nada me senté en las escaleras de la casa del vecino y empecé a decirle a mi hermano, está bien? y él fue a ver y vino llorando, me dijo, tiene como arroz saliendo de su cabeza. No sé si ese es el trauma más grande mi infancia. Mi hermana tirada en la calle; sin vida pero esperando horas para poder sacarla debajo del autobús, totalmente rota… yo le decía a mi hermano que esto era un sueño, no podía llorar, cuando llegó mi madre del trabajo lanzó un grito desgarrador (desde entonces no nos volvió a pegar)… mi hermana me estaba haciendo una tarjeta de navidad esa misma tarde porque ella siempre me hacia dibujitos, tenia 9 años pero se comportaba como un niño de 5, me abria la puerta corriendo cuando yo llegaba del colegio y me abrazaba, ella quería mi afecto pero yo estaba tan dañada que nunca supe corresponderla, todo el tiempo que estuve sin mi madre y mis hermanos fue como una guerra y yo la había perdido. Jamás pude ver cuanto la quería hasta ese día, no podía llorar por primera vez en mi vida solo rezaba para que al dia siguiente volviera a la vida y asi lo hice durante días, incluso semanas.
Decia «Dios, si existes, por favor has que esté soñando y que mañana pueda ver a mi hermanita».
Ya sé que es una historia larga pero necesito contarla y creo que por hoy ya he escritor demasiado quizá mas tarde o mañana os cuente la siguiente cosa más traumatica que pudo desencadenar mi enfermedad.
Posdata: No me justifico, simplemente quisiera que la gente entendiese un poco que no soy tan débil, muchas veces me dan consejos sin saber lo fuerte que he sido en tantos momentos de mi vida, que he estado de pie hasta que mis piernas fallaron y caí rendida de rodillas.
Continuara….

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