Son las 4:40.
Me he despertado mil veces.
Soñé que me casaba.
Qué dirías Freud?,
Seguro algo respecto a un pene.
Tengo ansiedad,
A veces me siento como un
Puto muñeco de pruebas,
Sólo se acercan mi hombres
Despechados o con curiosidad,
Infieles primerizos;
Con dolor de corazón.
No quiero ser un muñeco de pruebas,
Quiero ser la única, la que permanece.
Cada día se alejan más y más las personas que realmente quise.
Soy tóxica, como el cianuro.
Eso dicen,
Sólo quiero un espacio,
Donde encontrarme a mi misma.
El otro día encontré un documental sobre las clases de borderline, el borderline clásico y el tranquilo.
El clásico estalla en ira, reclama y manipula para exigir que no le abandonen, aunque los dos tipos de borderline comparten las características de los criterios del manual ese de trastornos mentales.
Que ya los sabéis de memoria, yo me consideró más del tipo «quiet», siempre trago sola y parezco muy tranquila mientras el corazón como una locomotora antigüa, aparento ser moderna, segura a veces, mientras pueda oculto lo que soy y por supuesto en mís relaciones me muestro lo opuesto a insegura.
Todo lo sufro en mi interior, rara vez he mostrado mi ira o enfado. Siempre digo que estaré bien, que no me importa, que podemos seguir siendo amigos.
Cuando estoy sola me hago daño, y frecuentemente termino en el hospital. Tengo la teoría de que se puede pasar de ser un borderline clásico a un borderline quiet (silencioso, tranquilo) …yo recuerdo que aprendí a reprimirme por lo mismo que hago todo, por temor al abandono, el miedo a quedarme sola me empujó crear un falso control donde los demás solo pueden darse cuenta que estoy mal cuando lloro.
De las dos formas se siente el dolor cada parte de nuestros nervios, pero yo bromeo con mi muerte y con mi estado mental es como si me hiciera más fuerte por eso y por otros motivos creo que me he convertido en un «borderline quiet».

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