Ataques depresivos
-
Sueños fragiles
Esta noche tu alma duerme placidamente Pero un día sentirás el real dolor tocar tu corazón, Entonces talvez me veras como lo que soy Un fragil naufrago en una tormenta de emociones, Incontables veces yo confie, Y permití que la marea me arrastrará, Sabiendo que naufragaba hacia alta mar, anhelando haber podido huir, Pero sin fuerzas Read more
-
Ausencia
Perdida entre litio y flouxetina Recordando el tacto de tus caricias, en esas noches… ¡Oh! de aquellos días! cuando me tropecé en tu vida… Viviendo ahora de preguntas sin respuestas, de recuerdos silenciosos, en cajas húmedas, del olor de aquellas rosas que estan marchitas de tu ausencia, de mi dolor… Escribiendo poemas que nunca leerás; Read more
-
Día de hoy
No para de llover para mi, lagrimas que caen como chubascos sobre mi rostro, sentimientos encontrados hasta en el fondo de una caja, en la estación del metro, donde sea… ¿Por qué soy tan sentimental? he llorado tres veces hoy, bueno cuatro, contando con las lagrimas que están comenzando a brotar ahora. Siempre de luto, Read more
-
El final Inevitable del cuento que jamás fue escrito
El magma que fluía adentro, Las lagrimas, ya de antemano profetizadas, lo solidificaron, Convirtiéndolo en una coraza de metales, Impenetrable, sin fugas de gases. Ahora sólo quedan, Besos dulces aunque con sabor a cigarro, Evocando sensaciones perdidas, Prisioneras de la monotonía, Del dolor, Excitando terminaciones nerviosas, que yacian en su lecho, muertas. Hasta, Las sonrisas son cada vez Read more
-
LA ROCA OTRA VEZ
Otra vez baja la marea y se hace visible la roca del dolor en la orilla, tan larga y puntiaguda… tan firme…tan firme que ni 10 capsulas de Paroxetina podrían derrumbarla. Read more
-
Divagaciones
No es la fatiga rutinaria, ni cansancio de ese que te da de tanto hacer cosas, es una presión constante que me entraña en lo profundo, me sorprende nuevamente, una y otra vez, es un palpitar cantante en mi cerebro, voces maléficas que me hacen daño con su agudo sonido, alas que me elevan y Read more
-
Plagas de asedio
Desde aquel, mi primer luctuoso día, cuando confiné mi jubilo, lo metí en una caja fuerte cuya combinación desconocía, y la arrojé al océano Pacifico, sin misericordia. Fue cuando el demonio que torturaba mi ya desventurado espíritu dijo: “Háganse la eterna noche” desde entonces sólo existió tribulación, un palpitar lúgubre y lento en mi corazón, Read more
