El tiempo se pasa tan lento… Tengo un millón de planes pero luego llego a casa y todo se detiene y me invade una nube de hastío y tedio, el fin de semana no me gusta nada. Odio tener tanto tiempo libre, porque vuelvo a la tierra de la soledad y lo peor es que me gusta y rechazo una y otra vez invitaciones de mis amigos.
Los brazos y las piernas pesan toneladas, nada logra despertar mi interés. Me voy a quedar solterona y sin vida social, unas cuantas personas aún insisten en verme pero siempre digo que no, estoy muy cansada siempre. Me gustaría ser especial y tener la misma vida que todas las jóvenes de mi edad pero ni tengo ganas ni fuerzas para soportar.
Me cuesta un montón escribir estas lineas y respirar, incluso comer…
Espero que mañana sea un día más brillantez

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