Tengo esa horrible sensación de sentirme sola e incompatible al resto del mundo. No es que no me guste la gente, de hecho me encanta, adoro hablar y descubrir los misterios de una mente nueva cada vez.
Sin embargo, siento que las cosas que a mí me gustan o me interesan no son importantes para nadie, soy aquella que siempre escucha, pero al parecer nadie se emociona ni se interesa por lo que me pasa; a veces comienzo a hablar de alguna de mis increíbles historias, cuando creo que la otra persona ha terminado de contar las suyas, pero segundos después, cuando por fin es mi turno de hablar la otra persona me corta para poder seguir hablando de ellos mismos.
Nunca llega mi turno de darme a conocer, soy como mimética, me camuflo con el entorno, cambio de piel cada vez que cambio de compañía; soy cristiana, gótica, empollona, amante de la tecnología y videojuegos, soy reservada y extrovertida, soy tantas cosas mutuamente excluyentes, que en realidad soy nada.
Escuchar es mi don y copiar, no quiero hablar demasiado alto para que me escuche, no vaya a ser que se den cuenta que soy un fraude.

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