El día 21 de noviembre escribí que estaba muy deprimida y tomé la decisión de dormir todo el fin de semana así que tomé 3 pastillas de ETUMINA (clotiapina) el cual ha sido junto al Seroquel (quetiapina) uno de los medicamentos más potentes que he probado para dormir.
Tuve miedo y la sensación más agobiante que he sentido desde hace años, mi cuerpo y mis músculos estaban debilitados pero mi cerebro funcionaba levemente, no podía ni levantarme para ir al baño o tomar un vaso de agua… Era una especie de paralitica, tuve miedo a morir de esa manera. Dormí todo el sábado y el domingo, intentaba mantenerme despierta al menos 1 hora y no podía…se sentía tan mal.
El lunes estaba un poco mejor, sin embargo tenia la visión borrosa y me descoloqué la mandíbula al comer y tuve que irme a casa, aún recuerdo que no podía ni cerrar la boca, me acosté un rato para intentar relajar los músculos…
Casi vuelvo a los antidepresivos pero después de 2 días con prozac decidí intentar un poco más por mi misma, la experiencia me ha enseñado que los medicamentos sólo me ayudaban a acomodarme en la posición de «enferma» crónica y dejar de luchar por ser una más, una persona normal. Aunque sé que soy mucho más.
Eso es todo lo que me pasó el fin de semana.

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