La gente lo dice como si fuera una palabra mágica,como si tuvieran poder de manejar el estado de ánimo de los demás con solo pronunciarlas:
alégrate, anímate vive la vida
y allí voy yo intentando posar como si de una foto se tratará fingiendo una mueca de payaso, aveces me dan ganas de cortarme desde la comisura de los labios hasta las orejas como la Dalia negra, dibujando así una sonrisa eterna… Que nunca nadie más me diga «alégrate»

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