A veces pienso que soy la carretera por la cual pasan los peatones después de caminar kilometros y kilometros, exhaustos, desilusionados de la vida…
A veces siento que mi corazón va a estallar de alegría, pero es mentira, la alegría es sólo un estado pasajero, nada dura tanto como quisieramos, palabras que cambian según las circunstancias, eso es lo único que queda, la nada.
Caricias superfluas pero placenteras, momentos, sólo momentos, prematuros esfuerzos de encontrar un tesoro perdido.

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